La experiencia de grabar entre un río en la selva del Caquetá

Allí estábamos, lejos de cualquier tipo de contacto con lo que llamamos civilización. El agua llegaba a nuestras rodillas y apenas empezábamos a atravesarlo. Se trataba del hermoso río Sarabando, un cuerpo de agua cristalina con un color entre verde y azul que te traslada a un sueño.

Cuando viajamos, para poder retratarles a ustedes las realidades de los lugares que visitamos tenemos tres responsabilidades: la primera, grabar cada uno de nuestros pasos para poder llevarles a ustedes imágenes que logren mostrar el destino, la segunda, cuidar nuestra integridad y la tercera, cuidar los equipos que son nuestra herramienta de trabajo.

sarabando 2
Sentíamos que el agua cada vez subía más de nivel entre más avanzábamos. Guillermo, nuestro guía especializado de la zona, se hizo cargo de una de las maletas mientras nosotros grabábamos. Sabíamos que poníamos en riesgo los equipos pero eso había pasado a un segundo plano.

Ya habíamos alcanzado la mitad del Sarabando. Nuestra cara no salía del asombro. El sol pegaba por entre los huecos que dejaba la selva y hacía brillar el agua en diferentes tonalidades. Necesitábamos concentración para poder grabar y al mismo tiempo admirar la majestuosidad del lugar.

En definitiva queremos que vean con sus propios ojos lo que fue este majestuoso lugar y la experiencia de grabar entre un río en la selva del Caquetá. Vean el video.

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